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Historia

Posiblemente el primer asentamiento cultural de Terque se remonte a la Prehistoria, cuyo solar poblado de cuevas milenarias se halla en el entorno que encontraron los ocupantes de Los Millares en el 2.500 a. C., herederos de la cultura neolítica.
Pero antes que Terque fue Marchena, un cerro que por su importancia estratégica será testigo directo y emplazamiento de sucesivas culturas a lo largo de los siglos.
La primera referencia que tenemos es de época romana, el topónimo de Marchena es una forma derivada del antropónimo Marcius, el cual tenía su villa en el cerro, probablemente en la época de Augusto, estando Hispania romanizada.
En la Edad Media, Marchena es musulmana (Marshana) y se inscribe dentro de la actividad colonizadora y fundación en el territorio de Urs al-Yaman de unos 20 castillos (Urs al-Yaman es el nombre generalizado de la comarca desde Pechina en el siglo IX, se traduce por Urci de los Yemeníes, o tierra dada a los yemeníes), configurándose Marchena con el tiempo como la fortaleza más importante de la zona.
A partir del siglo XIII, al formarse el sultanato nazarí, Marchena dará nombre a una taha (nueva unidad administrativa en que los sultanes nazaríes dividieron todo el territorio alpujarreño).
Diez lugares componían dicha taha y se gobernaban desde la fortaleza, la cual domina la comarca, las entradas y salidas de la Alpujarra a la taha de Alboloduy, Gérgal y al valle de Pechina.
Estos diez lugares eran: Zodun (Alsodux), al-Jabiya (Alhabia), Terque, Banu Tariq (Bentarique), Huécija, al-Aliya (Illar), al-Hammam (Alhama), Estançihun (Instinción), Rágol y Alicún.
En este período pertenece al señorío de Cárdenas, cuyo señor es Don Gutierre de Cárdenas y Chacón, al cual le conceden la taha de Marchena en 1494 los Reyes Católicos, como recompensa por su ayuda prestada durante la Reconquista.
Al destruirse la fortaleza de Marchena con el terremoto de 1522, los habitantes tienen que repartirse entre Huécija y Terque, así la pequeña alquería musulmana crece con la nueva población y cambia su fisonomía.

Terque adquiere la categoría de Villa junto a Huécija, y el resto son lugares; se puebla de hijosdalgos y surgen construcciones de nuevo cuño que aún sobreviven, como las casas de los Santiesteban, los Paniagua y los Porras.
La iglesia parroquial, dedicada a Santiago Apóstol, está edificada a finales del siglo XVI, sobre las ruinas de la anterior, que ardió durante la rebelión de los moriscos.
Es de estilo mudéjar y del tipo de iglesia que tiene diferenciada la capilla mayor por un arco toral de la nave, cuya cubierta de madera es una estructura de limas desprovista de adornos.

Fue el señorío nazarí de los Nayares, hijos y nietos del rey Yusuf IV Abenalmao, llamados Infantes de Almería, como Aben Cehin y Yahya al-Nayar, último señor. El hisn (castillo) de Marchena se componía de tres rellanos sucesivos con material cerámico abundante y variado, datándose algunos en el siglo XII.
La cima corresponde al castillo propiamente dicho, y un recinto lo circunscribía con cinco torres cuadrangulares. Entre los vestigios que aparecen hay varios aljibes y un trozo de muralla.
En las laderas se hallaban los cementerios donde se han encontrado lápidas de mármol con letra cúfica, las cuales serán motivo de leyenda entre los lugareños porque aún se sigue hablando del «libro de Mahoma». Terque, a la vera de Marchena, se va configurando como pueblo, y tras la rendición de Baza y las Capitulaciones de Almería en 1489 comenzará su Historia Moderna.

El templo tiene añadidos posteriores, como el altar churrigueresco y la capilla barroca dedicada a la Virgen del Rosario, patrona del pueblo.
Este siglo, que definirá el perfil hidalgo de Terque, se caracteriza por las sucesivas rebeliones de los moriscos, los cuales, tras la rebelión final de 1568 y capitaneados por Aben Umeya, de linaje califal, son derrotados y expulsados definitivamente por la Pragmática de Felipe II en 1570.
Con la expulsión de los moriscos, Terque queda despoblado y arruinado, no recuperándose hasta el siglo XVIII, en que consigue estabilizar su demografía y economía.
El siglo XIX se inicia con el liberalismo y la abolición de los señoríos en 1835, siendo el hecho más significativo para Terque el nuevo régimen de independencia que se concedía a su municipio, consecuentemente a la abolición del señorío de Maqueda y Arcos (en 1656, al quedar don Bernardino de Cárdenas sin sucesión, el señorío pasa al duque de Arcos).

 

 

HISTORIA DEL SIGLO XIX:

 

Conozca la Vida en Terque durante el Siglo XIX (ampliar información)

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